jueves, 8 de mayo de 2008

La pistola de rayos (Philip K. Dick)

Cuanto más leo a Philip K. Dick más me gusta. Con La pistola de rayos pasaréis un buen rato leyendo una entretenida y original historia centrada en el año 2004 (tened en cuenta que se escribió en el año 1967). La población vive engañada y atemorizada por la carrera armamentística entre el Bloque Oeste y el Sector Este, que se valen de los llamados mediums armamentísticos para diseñar armas prodigiosas. Estos mediums caen en trance y cuando vuelven en sí realizan unos bocetos de armas sorprendentes... tanto que no funcionan. Éstas son aradeadas para convertirlas en otros objetos que sean útiles.

Cuando una raza de seres alienígenas esclavistas amenaza con aniquilar la humanidad, los gobiernos de ambos bandos presionan a Lars Powderdry, medium del Bloque Oeste, y a Lilo Topchev, su homóloga del Sector Este, para que colaboren y diseñen el artefacto definitivo para acabar con tan terrible amenaza.

Al más puro estilo al que nos tiene acostumbrados, Philip K. Dick hace una hábil crítica a la locura de la Guerra fría, con momentos realmente divertidos, hasta llegar a un sorprendente final. No os defraudará.

Me quedo con "El hombre cefalópodo azul de Titán"...

Sinopsis:
Lars Powderdry es diseñador de moda armamentística. Bendecido por su talento de médium, sus diseños permiten al Bloque Oeste mantener la frenética carrera armamentística con el Sector Este, en un constante equilibrio que, a través del miedo, asegura la paz en la Tierra.

Hasta que unos satélites alienígenas se sitúan en Órbita y comienzan a vaporizar ciudades de ambos bandos.



Título: La pistola de rayos
Autor: Philip K. Dick
Título original: The Zap Gun
Año: 1967
Editorial: Gigamesh

2 comentarios:

Smyle dijo...

Guop, qué bien, un blog sobre recomendaciones de libros, con lo indecisa que puedo ser yo...
Igual hasta me vienes bien. Me tendré que pasar de vez en cuando :D

Saludos.

Asrham Rayeuk dijo...

Grandioso! Encontre tu ultimo post, seguire entrando para ver que de nuevo recomiendas, en verdad lo haces increible.